4 mar. 2014

EXILIOS


“Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué”

Gustavo Adolfo Bécquer


No hay un recuerdo que me salve de esta herida
y quiero sangrar el dolor,
para no regresar al incendio de tus labios sembrando la impaciencia de la lluvia.
Quiero sangrar aunque estalle la herida en cicatrices.
Llenar mi tiempo de ausencias  y doblegar la pasión que  en mi vientre aún alberga  tu nombre.

Quizás la lluvia sepa de mi llanto, y el agua busque de nuevo nuestros cauces, 
pero arranqué de mis entrañas tus urgencias y busco la luz más allá de los diluvios de tu sed porque,
 a veces, me canso de no vivirme,
de sentirme asfixiada al escuchar tu recuerdo en el imperceptible sonido del silencio.

Renacer siempre tuvo un precio,
pero cada lágrima es un Sur mirando hacia el Norte,
un vuelo de gaviotas surcándome de sueños,
un resplandor, en la estación de las miradas,
que sólo existe más allá de la bruma y de las sombras.

Quiero sangrar la soledad de los relojes sin péndulo, exiliarme de la escarcha antigua de las flores, arrancarme las cruces del dolor cuando se humedece el aire con el sonido de tus besos.

Me exilio de ti, para regresar a la raíz de mis orígenes y vivirme con la sencillez de una caricia.

Exiliada camino los inviernos  del olvido
                        porque no hay un recuerdo que me salve de la herida.


© Ana Villalobos Carballo
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3 comentarios:

Manu dijo...

¡Qué alegría volver a disfrutar de tus letras!

Regresar a los orígenes para vivirse, renacer y dejar atrás todas las heridas, sin lugar a ninguna duda el mejor camino.

No defraudas, querida amiga, como siempre sensibilidad, belleza y sentimiento recorren tus letras.

Besos

Manu

Julio dijo...


Enhorabuena por volver a regalarnos versos, Ana. Con un abrazo.
Salud.

Alma dijo...

Hace mucho que no leía una poesía tan hermosa que me hiciera emocionar tanto. A los versos los "exprimes" sacando de ellos todo lo maravilloso que pueden dar.
Te felicito.
Un besote