24 feb. 2009

TE ESCRIBO DESDE EL FILO DE MIS LABIOS






.Noviembre de 2008


Hoy es día de olvidos imposibles y te escribo, a altas horas de la noche, a pesar de la indiferencia de los vocablos, siguiendo el pulso de las sombras que deciden dejar caer los sueños por la ingravidez de la materia. Y mientras escribo, paseo en esta ciudad dormida, recorro callejuelas que te nombran, que planean abriles que nunca regresan a mi flor abierta. Hay noches, como hoy, en que siento que esta flor se parte porque ya no es prisionera de tus olas y no existe otra agua que pueda apagar su sed.

Puede que no valga la pena escribirte, con frecuencia siento que todas las palabras que quiero decirte se rompen y me abandonan.

En noches como esta, en que empiezo a pensar que te he perdido, me sobran todos los minutos que no fueron nuestros, me sobran las caricias no derramadas y las que por el miedo no arraigaron en nuestra piel, y me sobra todo lo que quisimos ser en este presente que ya no es.

Son muchas las cosas que han cambiado desde aquella primera mirada, desde el primer encuentro…Son muchos instantes de amor los que compartimos y muchas las palabras que nos dijimos, quizás demasiadas. Palabras que de tanto pronunciarlas se vaciaron de contenido, y nosotros las rellenábamos con nuestras caricias y con nuestros sueños de amor eterno. Palabras, de pasión y de amor, que de tanto usarlas, un día se nos quebraron en las manos con un seco y frío crujir de invierno, que nos hizo sentir que el amor se nos escapaba entre tantos sueños.

Hay recuerdos que inundan la memoria, recuerdos que se quedaron encallados en las estrías de los sueños que vivimos, y recuerdos que tallaron su huella en los sueños que aún no existen. Por eso, aún hoy, siento, que a pesar de estas sombras nos necesitamos, que a pesar del silencio y de la distancia nos entendemos.

En esta noche tu nombre tiene sabor a silencio, al peso de la soledad y a olvido. Pero es un silencio que te nombra, que grita por las esquinas de una soledad plena de recuerdos, y un olvido que ha olvidado cómo se olvida. Por eso, a veces, desentierro de mis sombras las ganas de quererte porque sin ti todo es mucho más frío, más triste, y sangran las heridas lamiendo lo que fuimos.

Ahora me doy cuenta de que no hay noche sin madrugada, que cada muerte es un nacimiento, y yo sé de tu querer morir para nacer de nuevo en mis labios, en mi presente, con tus manos encalladas en mi costado; yo sé que no es tan grisáceo el gris de la tormenta y que es verde, muy verde, el aroma perfumado de la esperanza. Un aroma que hace reposar en mí el acento de la certeza de que no termina el amor, y que tu mar regresará a mi orilla

Por eso, en esta noche de ausencias, decido escribirte, desnuda de cuerpo y alma, desde el filo de mis labios, perfilando el borde del tránsito del tiempo; desde el peso de mis párpados caídos, que bordan en mis ojos esta mirada triste que refleja la impotencia de la lejanía, y filtra el encanto de la emoción que sentí en un pasado que hoy se me hace presente. Y te escribo, antes que se quiebren las palabras y se nos sequen las raíces, antes de que se apaguen todas las madrugadas, para decirte que no cierres tus oídos y escuches bien lo que te escribo:

“No dejaré de colorearte, con mi nostalgia, en cada uno de mis sueños”

“Quiero tenerte siempre en mis días y decirte , desvestida de las sombras de la noche, Te Amo”
© Ana Villalobos Carballo

Con esta carta he tenido el privilegio de quedar Semifinalista en el IV Certamen de Poemas y Cartas de Amor Rumayquiya en la modalidad de Cartas. El año pasado fui finalista con "Hoy te escribo y no sé por qué lo hago" pero me siento igualmente feliz, tanto como si hubiera sido la ganadora, pues es una gran alegría y un hermoso regalo ver mis palabras impresas en un libro.
Os dejo en enlace a la página de Itimad, donde podéis ver dónde adquirir el libro así como las revistas que trimestralmente editan esta asociación o cualquiera de sus otras publicaciones:
http://www.itimad.org/.
Os dejo también algunas fotos del Acto de Clausúra del Certamen

3 comentarios:

Alonso de Molina dijo...

Te felicité en aquella ocasión, te felicito en esta por tu escrito y la felicidad que manifiestas que se lee en tus ojos y te felicitaré mañana, pasado y el otro, te felicitaré siempre porque pocas personas crecen en la poesía con la intensidad y ritmo como tu lo haces, te felicito Ana.

Un beso con abrazo muy fuerte

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Carlos Serra Ramos dijo...

Felicidades,
felicidades,
felicidades y más felicdades por tu carta, por tu voz y por tu alegría que comparto en la distancia, como compartí el recital a en el parque de María Luisa. Qué envidia me dais.

Mi próximo viaje a Sevilla posiblemente para el mes de abril y espero veros de la mano de Luis Carlos.

Un beso, Ana y la más bella flor de mi pequeño jardín.

Carlos
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Rafael dijo...

Que Dios te vendiga y te coserve la mente y esas manos para escrivir. Enhorabuena por esa maravilla de poesia y gracias por compartirlas. Un saludo Ana.